La pregunta no es cuál es mejor, sino cuál encaja con tu caso. Un programa estándar bien elegido es una gran decisión. Uno mal elegido acaba rodeado de hojas de Excel que tapan lo que no hace.
Cuándo elegir un programa estándar
- Tu proceso es como el de cualquier empresa del sector: contabilidad, nóminas, correo.
- Necesitas empezar mañana.
- No quieres mantener nada.
Cuándo compensa el software a medida
- Tu forma de trabajar es una ventaja competitiva y el estándar te obliga a renunciar a ella.
- Pagas licencias por usuario de un programa que usan a medias.
- Tapas huecos con Excel porque el programa no llega.
- Necesitas conectar varios sistemas que no se hablan.
- Vas a crecer en usuarios y la factura mensual crecerá con ellos.
La cuenta a cinco años
El estándar parece barato porque se paga mes a mes. Súmalo: $40 por usuario y mes, con quince usuarios, son $36.000 en cinco años, y el programa nunca es tuyo. Un desarrollo a medida tiene un coste inicial mayor y un mantenimiento pequeño, sin licencias por usuario.
Los riesgos del a medida, y cómo evitarlos
- Depender del proveedor: exige que el código, los datos y los accesos estén a tu nombre, y tecnologías estándar.
- Proyectos que no acaban: entregas cada dos semanas, con algo que puedas probar.
- Presupuestos que crecen: alcance y precio cerrados por escrito antes de empezar.
La opción intermedia
Muchas veces lo sensato es mantener el programa estándar para lo común y desarrollar a medida sólo la pieza que te diferencia, conectada con lo demás.
Si quieres que lo valoremos contigo, en Software a medida explicamos cómo trabajamos y en Cuánto cuesta tienes horquillas orientativas.




